Un puente entre la educación parvularia y los primeros años de la básica
Carrera de Educación Parvularia y Básica Inicial: la importancia del rol de los educadores (as)
En el quinto año de la carrera de educación parvularia y básica inicial las alumnas deben realizar un semestre de práctica en el nivel de kínder y pre kínder y otra experiencia de varios meses con cursos de hasta segundo año básico. Para muchas de ellas, esta no es la primera vez que tienen experiencia de trabajo directo con los menores, pues desde los primeros años están teniendo pequeñas prácticas iniciales en las que llevan a terreno las propuestas de intervención desarrolladas en los cursos específicos. Revisamos tres experiencias de alumnas recién egresadas que dan cuenta de la multiplicidad de roles en las que se pueden desempeñar las profesionales de este ámbito de la Universidad de Chile.
Catalina Pávez realizó su práctica profesional en el jardín infantil del Centro Penitenciario Femenino de San Joaquín
Las estudiantes son formadas para trabajar con niños de 84 días a 8 años.
Lorena Adonis se desempeñó en la Escuela Llano Subercaseaux de la comuna de San Miguel donde destacaron la proactividad de las practicantes de la Universidad de Chile.
Fue de gran utilidad que ella manejara las Tecnologías de la Información (TICs)
Trabajar con los niños al interior de la cárcel puso a prueba intensamente las capacidades de Catalina, pues existen diferencias desde el hecho de que no pueden utilizar tijeras como materiales hasta si las internas se comportan mal son castigadas sin ver a sus hijos, aspecto que según la estudiante de FACSO vulnera mayoritariamente al niño.
Es verdaderamente en la práctica profesional, donde las alumnas de pueden ver si las competencias con las que han sido entrenadas durante cinco años funcionan efectivamente en el aula de clases. A continuación relatamos las experiencia de tres alumnas de esta carrera de FACSO, que muy lejos del estigma social de ser sólo cuidadoras de niños, se abren paso como investigadoras, creativas docentes preocupadas de entregar contenidos y de aportar para apuntar hacia una mayor equidad social.
La apuesta del Departamento de Educación de FACSO en su carrera de Educación Parvularia y Básica Inicial ha sido generar un puente que permita no romper la continuidad del desarrollo del niño entre la didáctica propia del jardín infantil y las metodologías de los primeros años de educación básica. De este modo, se ha generado un programa de formación de pedagogos que articula la Educación Parvularia y la Educación General Básica, a través de un profesional cuyo ámbito de acción incluye ambos niveles, lo que genera un proceso de continuidad en la educación de los niños y niñas, y resuelve problemáticas de adaptación en el proceso de transición hacia la escuela.
Hasta noviembre de este año, Lorena Adonis, estuvo realizando su práctica profesional. Mientras en el primer semestre se desempeñó en la Escuela Llano Subercaseaux de la comuna de San Miguel con los niños y niñas de segundo básico; durante la segunda mitad del año puso a prácticas sus habilidades como parvularia con los pequeños estudiantes del mismo recinto municipal. De dicha experiencia que cierra su proceso formativo de pregrado saca varias conclusiones.
Frente a esta estrategia de la carrera, que se basa en un proceso de transición armonioso entre el Kinder y los primeros años de básica, Lorena hace una positiva evaluación, ya que en el colegio donde se desempeñó observó una realidad que justifica la necesidad de entender el proceso educativo en esa etapa de la vida como algo integral “porque la profesora de párvulos decía que ella era completamente ignorante de lo que pasaba en básica y la de básica decía que era ignorante de lo que pasaba en párvulos. A uno le permite conectar ambas realidades y no cortar los aprendizajes de los niños. Tu puedes tomar perfectamente un kínder y después un primero básico y te sabes desenvolver en los dos y no haces un quiebre, porque no eres ignorante de lo que los niños aprendieron en kínder, cómo vienen preparados, que tienen que tener visto y puedes seguir con primero, segundo y tercer año básico. En cambio con las otras profesoras que han estudiado sólo básica o sólo párvulos, hay un corte radical que se nota en la forma cómo enseñan, en la forma cómo se hace para ordenar la sala de clases, cómo preparan el espacio”.
En ese sentido, se pretende formar profesionales capaces de ser actores en el desarrollo y consolidación del sistema de educación pública nacional. Por ello, el sello dado por la Universidad de Chile a esta carrera guarda relación con la formación de docentes reflexivos y proactivos que favorezcan el desarrollo de los educandos en sus distintas dimensiones.
Sobre este aspecto, Lorena recibió un comentario positivo de parte de su evaluadora de práctica al comentarles que las practicantes que habían tenido de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, se caracterizaban por aprovechar al 100% la oportunidad que se le daba. “Las niñas aprovechan al 100% el tiempo, todos los espacios, el trabajo con los niños, la experiencia de ella (la Educadora de Párvulos a cargo) que brindaba mucho espacio para que uno hiciera sus clases, no ponía límites de horarios, de días y por lo menos la niña que estaba ahí anteriormente de la carrera y yo, dijo que fueron utilizados óptimamente, no como a otras personas que eran más quedadas” comenta la estudiante de FACSO, sobre la opinión entregada sobre su desempeño.
“Hay bastantes casos que las parvularias se desenvuelven sólo como cuidadoras y dejan bastante que desear, nosotros en cambio fuimos formadas con una perspectiva bastante crítica, yo creo que nos desenvolvemos de otra forma en la sala de clases, y por lo menos las educadoras que yo vi, estaban muy enfocadas al aprendizaje de los niños, en no sólo cuidarlos y brindarle una función asistencialista, si no también desarrollar una labor pedagógica con ellos” comenta además Lorena.
Otro aspecto que jugó a favor de ella y que tiene que ver con la impronta de versatilidad de los egresados de FACSO, es el manejo de las Tecnologías de la Información (TICs), lo que le permitió ser un gran apoyo a la profesora que se desempañaba de forma estable en el colegio de San Miguel, pues el establecimiento se había ganado un proyecto que le permitía contar con proyectores en las salas de clases, computadores y parlantes. La familiaridad de Lorena con dicha tecnología le permitió ser una ayudr para implementación efectiva de esta iniciativa.
40 niños entendiendo el cuadrado
Isabel Salas, egresada de , mira retrospectivamente su paso por la Universidad cuando espera fecha para dar su examen de grado. Con respecto a la carrera que estudió en FACSO plantea que lo que la distingue es que tiene “un enfoque mucho más social, entiende la educación como una ciencia dentro de; por ello refuerzan mucho el rol que tiene uno y la importancia de lo que se juega en la sala” sostiene.
Durante el segundo semestre trabajó con un curso de 41 niños de primero básico en el colegio particular subvencionado, Nuestra Señora de Andacollo de la Comuna de Santiago. A pesar de no haber sido especialmente talentosa para la geometría cuando ella misma estuvo en el colegio, hizo gala de su mayor creatividad para encantar a los menores con las formas y el espacio “fue súper motivador para los niños. Yo pensé que nos les iba a gustar y que iba a ser súper difícil poder instalarlos a trabajar, pero no, trabajaron súper bien, se engancharon, le gustaban las clases, a pesar de que eran 45 logré agarrar a la mayoría bien” comenta Isabel Salas.
Dentro de sus ramos, Isabel tomó un curso electivo de ECBI (Enseñanza de las Ciencias Basadas en la Indagación) para el aprendizaje dinámico de las áreas científicas en los niños de menor edad, lo que le entregó herramientas al momento de desempeñarse de improviso en este ámbito, que no era su mayor fortaleza. “Me fui encantado con eso, con cómo exploran los niños, cómo aprenden manipulando materiales. A futuro me gustaría especializarme porque creo que es un área que los colegios trabajan muy a grandes rasgos. Y esto es algo fundamental dentro de las matemáticas” comenta Isabel ahora una nueva egresada de Educación Parvularia y Básica Inicial, siguiendo los pasos de otras que en diciembre de 2005 fueron la primera promoción.
Visibilizar al niño como sujeto
Catalina Pávez representa otro de los perfiles presentes entre los y las estudiantes de . Realizó su práctica en el jardín infantil “Rayitos de sol” del Centro Penitenciario Femenino de San Joaquín y luego de la experiencia de un año, más algunos meses de voluntaria, está pronta a publicar un artículo en la Revista Docencia, publicación editada por el Colegio de Profesores y que es distribuida por toda Latinoamérica. Su ensayo se titula “Encuentro de Espacios Cerrados: la infancia en reclusión”.
En la práctica profesional realizada, sacó a relucir todo lo compartido en aquellas clases de formación general que buscan contribuir al desarrollo pluralista, equilibrado e integral del estudiante, que le permiten ser un agente activo en el desarrollo social desde la perspectiva del desempeño ético de su profesión. Trabajó con los niños de 0 a 2 años que pueden estar con sus madres que están recluidas en la carcel y asisten diariamente a este jardín infantil.
Sobre el trabajo en un jardín infantil con características tan particulares comenta “para mí fue un desafío súper grande esta práctica, porque sólo el contexto de meterse ahí era todo muy distinto, no es como llegar a la sala de clases y llegar con materiales, si no que desde los materiales hasta la forma de planificar era muy distinta. (…) De hecho la primera vez que yo estuve trabajando ahí hice un panel gigante como una granja, entonces tenía pegado pasto falso. Lo tuve que pasar por tres guardias y una de ellas me la reviso y me la empezó a machacar, porque pensó que podía ser hierba o algo así. El asunto es que se me desarmó todo el panel. Ahí uno tiene que estar preparada porque uno se puede frustrar o te puedes motivar más. Yo me motivé más” sostiene Catalina.
Para ella el hecho de haber estudiado en la Universidad de Chile le abrió las puertas para entender la sociedad de otra manera. “yo he visto la malla curricular de mi misma carrera en otras universidades, y en didáctica ven cómo cortar papeles, tienen una visión de la educación parvularia, muy didáctica, casi como que es una guardería. En cambio acá en vez de ser las tías, te hacen ver como investigadoras, entender la educación desde ese ámbito. El hecho de haber estado acá me abrió las puertas para ir a la cárcel y para entender la educación fuera del aula. Entender la educación desde lo popular y comprender lo complejo que son los niños” platea Catalina Pávez, quien se ganó además un fondo de la Dirección de Asuntos Estudiantiles para trabajar el próximo año el tema de apego en el jardín infantil de la cárcel.


María José Martínez P.
Comunicaciones FACSO
Martes 22 de diciembre de 2009.
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