En curso de Evaluación Social de Proyectos.
Estudiantes de Sociología observan funcionamiento de programa Libertad Vigilada y Bibliometro
En el contexto del curso Evaluación de Intervenciones Sociales que imparte la académica del Dpto. de Sociología Andrea Peroni, se llevó a cabo un trabajo directo con instituciones públicas. El segundo semestre del año pasado, los diferentes grupos de estudiantes evaluaron programas de intervención, entre ellos el programa Bibliometro de la DIBAM y el de Libertad Vigilada de Adultos, que realiza Gendarmería de Chile.
Los alumnos en reunión de trabajo con profesionales de Gendarmería.
Exposición de resultados frente a los Delegados del Programa Libertad Vigilada.
Los alumnos junto a Cristián Ferrer, sociólogo y delegado del Programa Libertad Vigilada, además del Sr Pedro Pinto, Jefe de la Unidad Técnica del Programa.
El segundo grupo se dedicó a formalizar la forma en que funciona operativamente el programa Bibliometro.
El grupo de estudiantes de sociología integrado por: Jutta Bürgi, Juan Cabrera, Pablo Cristi y Miski Peralta realizó su trabajo sobre el Programa Bibliometro
En las recientes semanas, dos grupos de estudiantes de sociología presentaron ante sus contrapartes institucionales los resultados y recomendaciones que arrojaron los estudios evaluativos de los programas analizados. Este fue el cierre de un proceso en que los estudiantes de pre grado de sociología aprendieron sobre cómo implementar una evaluación a un proyecto social y conocer de cerca cómo funcionan en la práctica los programas sociales. Tal es el caso de los alumnos que trabajaron con el programa Libertad Vigilada de Adultos que lleva a cabo Gendarmería de Chile y los estudiantes que evaluaron la iniciativa Bibliometro, un proyecto del la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (DIBAM).
Elisa Giesen, Felipe Valenzuela, Luis Hernán Vargas, Pilar Colil y Helena Retamal, realizaron constantes visitas semanales al Centro de Reinserción Social (CRS) Santiago Sur, para entrevistar a los delegados de Libertad Vigilada. Siete de ellos fueron sus informantes claves, ya que estos profesionales de las ciencias sociales trabajan directamente con aquellas personas que han sido condenadas a cumplir su pena en el medio libre.
En Santiago existen cinco CRS, los que tienen como objetivo principal contribuir a la Reinserción Social de los penados de Libertad Vigilada y otras medidas alternativas. En este contexto, el rol de gendarmería es supervisar que la pena se cumpla y procurar ciertas condiciones de reinserción.
Los estudiantes de sociología se enfocaron en el Centro de Reinserción Social Santiago Sur, que abarca las comunas de Pedro Aguirre Cerda, San Miguel, San Joaquín, Lo Espejo, La Cisterna, San Ramón, La Granja, El Bosque, La Pintana, Puente Alto, Pirque y San José de Maipo. Durante el año 2007, este CRS atendió a unas 1.637 personas, lo que constituye el 51,6% de la población condenada a Libertad Vigilada en la toda la Región Metropolitana, se convierte en el Centro de mayor magnitud.
Los alumnos realizaron una evaluación de procesos, en la que monitorearon la implementación del programa, e indagaron en aspectos problemáticos en su ejecución, respecto a su planificación inicial. Además, en el informe final, puntualizaron los objetivos que no se estarían cumpliendo a cabalidad. Los alumnos de la profesora Peroni pusieron especial atención respecto a la cobertura con la que cuenta el programa, especificando la población atendida efectivamente y su relación con la población beneficiaria.
Otro de los aspectos que consideraron fue la implementación de la medida de Libertad Vigilada, considerando aspectos como la infraestructura utilizada, la estructura organizacional y el desarrollo de las actividades realizadas.
Finalmente, consideraron el aspecto Presupuestario, calculando el presupuesto estimado actual (con sus principales áreas de gasto y fuentes de financiamiento) y el monto ideal que permitiría satisfacer los requerimientos estipulados en las Normas Técnicas para el correcto funcionamiento de la medida.
Así, en el informe se puntualizaron recomendaciones que van desde ampliar considerablemente el presupuesto y contratar a nuevos delegados para cumplir los estándares mínimos de funcionamiento; mejorar la infraestructura de la oficina donde operan para tener espacios habilitados para atender de mejor manera a los penados y crear espacios para la instancias de trabajo grupal.
Dentro de las medidas que se podrían implementar en el corto plazo, está fortalecer la intervención inicial fundamentalmente en los casos de penados jóvenes, para generar un mayor compromiso con el programa desde su ingreso a la medida.
Luego de realizar su evaluación, el grupo valora positivamente que los Delegados de Gendarmería lleven adelante su trabajo con la mejor disposición y esfuerzo, a pesar de estar tan sobrecargados de trabajo y de no tener las mejores condiciones de infraestructura.
Si bien muchas de sus recomendaciones tiene que ver con aspectos que escapan a las manos del programa, los alumnos plantean que este estudio le podría servir de guía al programa en el momento en que deban levantar propuestas, cuando se tomen las decisiones presupuestarias.
El alumno, Luis Hernán Vargas plantea que fue complicado evaluar “Libertad Vigilada” porque al emanar de una ley, no responde a la lógica de los programas gubernamentales que siguen una pauta de formulación y evaluación, por lo que tuvieron que poner a prueba lo aprendido en la cátedra y adaptarlo a la realidad que se afrontaron.
Por su parte, Felipe Valenzuela rescata que lo que más le sirvió de esta experiencia es sobreponerse a las dificultades que surgen “uno tiene que ir viendo en el momento cómo encontrar una salida a los distintos problemas. Por ejemplo, nos rechazaron de un CRS, tuvimos que dar una vuelta por todo Gendarmería para llegar a este otro CRS”.
Bibliometro: ordenarse para seguir creciendo.
El grupo de estudiantes integrado por Jutta Bürgi, Juan Cabrera, Pablo Cristi y Miski Peralta trabajaron analizando el Programa Bibliometro que ya lleva 12 años de funcionamiento. Miski Peralta destaca que “Bibliometro es un programa que funciona bien en la práctica, pero no tiene un diseño muy bien especificado”. Juan Manuel Cabrera agrega “ellos funcionan porque la gente sabe lo que hace, pero si esa gente se les va, el programa no desmoronaría” plantea el alumno Juan Manuel Cabrera.
Es por eso que el trabajo de estos jóvenes se concentro en formalizar y objetivar en papel la manera en que efectivamente funciona el programa, para poder enfrentar de manera más ordenada el crecimiento futuro. Para ello, en el curso de los meses, entrevistaron durante varios meses a Angélica Salazar, encargada de Bibliometro, y a su antecesora. Luego de recabar toda la información y procesarla, elaboraron un informe que entregaron a la institución. Allí sostienen que el programa es operado a través de un organigrama bastante horizontal, donde básicamente se distinguen las funciones de administración, de aquellas del Servicio de Atención al Público. Sin embargo, el personal se encuentra en buena parte trabajando en tareas de ambos niveles, paralelamente.
Según comentan los jóvenes investigadores, ninguna institución puede ser sostenible sólo dependiendo de las habilidades personales de sus operarios, en especial si en los próximos años va a duplicar sus puntos de préstamo de libros.
También plantean en su informe la necesidad de incorporar nuevos cargos en el organigrama que se adecúen al tamaño que ha ido tomando y que tomará Bibliometro en el futuro cercano. Ejemplo de esto, es que la encargada del programa requiere de una secretaria para apoyar su labor, ya que actualmente está cumpliendo funciones ajenas a la naturaleza de su cargo actual. Los sociólogos en formación plantean que ese no es un caso aislado, ya que gran parte de los funcionarios deben cubrir funciones que no fueron contempladas inicialmente en su jornada laboral y salario.
Ellos también recomiendan a Bibliometro explicitar las acciones que el programa lleva a cabo, y sistematizar los procesos de diseño, implementación y evaluación de éstas. Por último, plantean que uno de los grandes problemas que enfrenta Bibliometro es aumentar su capacidad de negociación frente a la empresa Metro para definir la localización de los módulos. Actualmente esto está limitando las capacidades de Bibliometro para llegar a la población de más escasos recursos económicos.
Para Juan Manuel Cabrera, esta experiencia fue un acierto y una responsabilidad, “nos tomamos esto en serio porque vamos representando a la Universidad de Chile, por eso es importante ser responsables y cumplir” expresa el actual alumno que Quinto Año de Sociología.
La profesora Andrea Peroni, encargada de la cátedra, explica que la buena recepción expresada por las organizaciones y el hecho que se establecieran instancias para presentar formalmente los resultados en la institución “denota el compromiso de los estudiantes por desempeñarse profesionalmente y de manera responsable con las instituciones que confiaron en ellos” plantea la profesora.
Además cree fuertemente en las ventajas de estas metodologías de enseñanza que integran elementos teóricos y metodológicos en aplicaciones sobre organizaciones sociales reales. Al respecto plantea Peroni que “esto se sostiene en una apuesta pedagógica orientada hacia la enseñanza-aprendizaje de los estudiantes, donde despliegan en el hacer sus conocimientos y habilidades, requeridas para el actuar profesional”. Asimismo, la académica del Departamento de Sociología sostiene que cuando los estudiantes traen a la sala de clases los resultados obtenidos en sus actividades de inserción, “permiten que el circulo de formación universitaria, se complete desde la sala de clases, la investigación y la extensión académica”.
Comunicaciones FACSO
Viernes 03 de abril
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