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Ciclo de entrevistas a Profesores Eméritos
Julia Romeo: Los aportes de la activa sabiduría
Durante el año 2008, la docente Julia Romeo fue declarada Profesora Emérita, hace unas semanas se realizaron unas nuevas jornadas internas de reflexión de nuestra Universidad, quizás hace pocas horas en los pasillos de la Facultad, estudiantes o profesores conversaban sobre cómo democratizar el acceso a la educación superior. La próxima semana de seguro en algún auditorio de cualquiera de las Facultades de la Universidad de Chile se organizará un foro sobre la educación pública y el sentido social de ésta, en estas y otras actividades se va produciendo la vida universitaria, proceso del que todavía es parte Julia Romeo desde su casa luego de más de 50 años en la institución. “La vida de la universidad va pasando a través de las personas” señala en entrevista con Comunicaciones FACSO.
Prof. Julia Romeo Cardone, Profesora Emérita de la Facultad de Ciencias Sociales
La Prof. Julia Romeo junto al ex Pro Rector, Dr. Jorge Litvak en premiación en Casa Central.
Cuando fue nombrada profesora titular. La ceremonia fue realizada en marzo de 2006
La prof. Romeo entró a la Universidad como estudiante de pedagogía en Castellano a fines de los cincuenta, para luego convertirse en ayudante, profesora y asumir diversos cargos académicos y administrativos.
Este libro lo creó en 1982 para estudiantes de básica para la formación de actitudes en una época en que el planteamiento educacional no abordaba estas temáticas. Todavía es utilizado y citado.
Julia Romeo Cardone, Profesora de Estado en Castellano, Magíster en Educación, ayudante de distinguidos académicos de la que fuera la Facultad de Educación de los años cincuenta, profesora del colegio Manuel de Salas, académica universitaria por varias décadas, presidenta por más de 20 años de la Comisión de Evaluación Académica de la Facultad en todas las fisonomías y emplazamientos que ésta ha adoptado en las últimas décadas. Ex Directora de Posgrado de la FACSO, la Prof. Romeo ha pasado más de 50 años en nuestra Universidad quemando distintas etapas y aportando de manera activa a su constante construcción. Hoy sigue participando a través del naciente Consejo de Profesores Eméritos de FACSO y leyendo diariamente el Uchile online que llega a su correo electrónico, así sigue los pasos, logros y desvelos de nuestra Universidad.
En septiembre de 2008 fueron varias las académicas que obtuvieron este reconocimiento, además de Julia Romeo. Entre ellas la Prof. Dina Alarcón, del Depto. de Educación; las profesoras Ximena Bunster y Victoria Castro, del Depto. de Antropología. Ellas fueron las primeras profesoras jubiladas de nuestra Facultad que obtienen este nombramiento vitalicio; en enero de este año se sumó a esta categoría el Prof. Guy Santibañez del Departamento de Psicología.
Para la profesora emérita Julia Romeo, “es un honor, pues se traduce en ser miembro de la universidad hasta el fin de tus días. Eso es algo que me llenó de alegría”. Al mismo tiempo señala que “Separarse de la institución es algo muy duro cuando tú has llevado 50 años en ella. Y por lo tanto, lo asumí como tal y creo haber entusiasmado a las otras tres profesoras eméritas para que constituyéramos un Concejo con la venia del Decano y la Vicedecana”. Así se reunieron durante el año pasado hasta dibujar un reglamento que permitiera dar vida formal a esta instancia asesora de FACSO. Este año retomarán sus sesiones cuando el clima mejore. “Toda institución debe tener un cuerpo que por su experiencia, conocimiento, trayectoria, pueda entregar su punto de vista frente a determinadas situaciones, porque la experiencia no se puede acabar de un día para otro y hacerla demora, no se improvisa” comenta la Prof. Julia Romeo.
Y en esa mirada retrospectiva, pero también actual y vigente la profesora Romeo reflexiona sobre el Rol que juega nuestra universidad, “creo que es tan importante el tema de educación pública que en nuestra universidad esa reflexión tendría que ser de primer orden, pues desde sus orígenes ha tenido un carácter señero, de ser la dimensión de orientación para el país (...). Por ello la universidad debe tener siempre su voz (…) debe ser la voz para el diálogo, para la reflexión, para responder interrogantes, por último, para despertar conciencias” plantea la Prof. Romeo.
De ese espíritu se comenzó a contagiar a fines de los 50 cuando ingresó a estudiar Pedagogía en nuestra Universidad. Poco tiempo pasaría para que se convirtiera en ayudante del Prof. de Literatura César Bunster, padre de Ximena Bunster, otra de las actuales profesoras eméritas de FACSO. Luego sería profesora paralela con Don Ambrosio Rabanales, una eminencia en el área gramática y lingüística, y mientras él daba las clases por la mañana, ella en horario vespertino cruzaba avenida Grecia para hacer la misma cátedra a los futuros profesores de básica en las dependencias de lo que actualmente es la Facultad de Ciencias. En esas décadas a su generación le tocó vivir las respectivas reformas universitarias recuerda la Prof. Romeo “en el año 61, 62 me correspondió vivir el Seminario Nacional de Educación que fue una instancia de reflexión nacional muy fuerte, donde participaron gente brillante, como el propio Juan Gómez Millas, entre otros”.
Entre 1970 y 1974 ingresó como profesora de castellano al Liceo Experimental Manuel de Salas y en esta etapa comenzó a perfilarse hacia el estudio de la metodología en educación y el trabajo con el curriculum educativo, que como explica “es mucho más que el plan de estudios, es una selección y organización de la cultura para poder transmitir o generar (en los alumnos)”. En ese liceo que pertenece a la Universidad de Chile condujo un taller literario, espacio en el cual se multiplicaron las palabras de Tatiana Gaviola que después se convertiría en cineasta o José Cademartori, que más tarde sería ministro de Economía del Presidente Salvador Allende, entre otros.
Luego de eso, volvió a la Facultad de Educación de nuestra universidad hasta que en 1981 se produjo la escisión de la Universidad de Chile de sus sedes regionales y con el Instituto Pedagógico se formó la actual UMCE. “Creo que fue el periodo más difícil de mi vida profesional. De la Facultad de Educación, en que habían cientos de académicos, quedamos reducidos a un Departamento de Educación chiquitito de 8 personas. Fue una cosa dura porque desapareció la tutela de la Universidad sobre la formación pedagógica. Esto para un profesor es duro, pero también para un país que se cimentó sobre la Universidad de Chile” plantea Romeo.
Por eso, en la década del 90 participó de la comisión que gestó el Centro de Estudios Pedagógicos de la Facultad de Filosofía y Humanidades y después ejerció y fue un pilar del Magíster en Educación y del Departamento de Educación de la FACSO, donde ejerció hasta el fin de su vida laboral activa.
“Tuve que deambular un poquito físicamente, humanamente y hasta epistemológicamente diría yo”, así recuerda la Prof. Romeo su tránsito al integrarse a la Facultad de Filosofía, Humanidades y Educación; la que luego se dividió en dos dando vida a FACSO que en esos años funcionaba en un edificio en Avenida Portugal conocido como “la placa”. Todos esos años se mantuvo al interior de la Universidad de Chile, no solamente adaptándose a los cambios, si no construyendo una propuesta propia.
Educación holística
En la segunda mitad de la década de los 70, por recomendación de sus profesores del Magíster en Educación de la Universidad Católica viajó a Estados Unidos a ampliar el marco teórico de su tesis. Así, en la sede de Santa Bárbara de la Universidad de los Ángeles se contactó con los profesores que estaban desarrollando lo que en ese momento se llamaba la educación confluyente. Viajaría varias veces por períodos cortos de dos semanas y mantendría un largo intercambio de correspondencia para compartir reflexiones, pues ella tomó su propio camino de investigación y desarrollo teórico hasta crear lo que nombró perspectiva holística de la educación.
“Probablemente si yo hago un análisis de mi quehacer, siempre estuvo dentro de mí una dimensión confluyente, por rasgos de personalidad, por el hecho de estimar que la dimensión intelectual sin lo afectivo es una dimensión vacía y la dimensión afectiva sin lo intelectual también, podríamos decir es algo sin argumento. Siempre pensé que esto tenía que estar entrecruzado, pero en el momento que yo lo verbalizaba, resultaba extraño”.
En esa época, recuerda Romeo, muchos estaban preocupados de lo cognitivo, pues lo afectivo era considerado parte de la dimensión familiar. Por otra parte, solo algunos integraban ambas dimensiones, pero sin un marco teórico. Ahí surgió el empeño de la Prof. Romeo, mucho antes del concepto de inteligencia emocional copara los seminarios empresariales o que el Ministerio de Educación se planteara los objetivos fundamentales transversales, desarrollados en Chile a partir de la Reforma Curricular en los noventa.
Una de sus múltiples publicaciones es el libro “yo, tu y el mundo” editado en 1982 por Editorial Universitaria. Ese libro fue pensado para apoyar el desarrollo de actitudes en los niños de quinto a octavo básico y le significó ganar una beca para ir a exponer sus planteamientos a Japón; representaciones académicas que se multiplicarían después a Israel, Noruega, entre otros países. Así fue levantando una propuesta que analiza las conductas que deben estimular y propiciar el proceso educativo para la desde incluso la educación básica para “que permita al sujeto ser un ser social, un ser activo, con una moralidad social constructiva, con una disposición hacia los otros, con una ciudadanía definida y asumida” comenta.
Ser profesor universitario
Por veinte años, la profesora Julia Romeo se desempeñó como Presidenta de la Comisión de Evaluación Académica, primero en la Facultad de Filosofía y Humanidades y Educación y luego cuando surge en FACSO se mantuvo en el rol. “En ese momento no teníamos ninguna experiencia en este tipo de cosas, hubo que enfrentarse a la situación difícil que es evaluar a un par”.
Según comenta la Sra. Julia Romeo, hoy profesora emérita, esta revisión de los curriculum de los profesores permite dimensionar lo que falta para estar a niveles internacionales “lo que tienes igual que los niveles internacionales y lo que tienes mejor que otras universidades” sostiene. Precisamente lo que dice la profesora Romeo, se refleja en la intención que plantea el Proyecto de Desarrollo Institucional (PDI) de nuestra Facultad, al proponerse ser “una Facultad reconocida que dispone del cuerpo académico que, con vocación y compromiso, tiene el mejor nivel en sus campos profesionales y disciplinarios, en conformidad con las exigencias de calidad en el concierto internacional”.
De las varias décadas de ejercicio como profesora universitaria, pero también como evaluadora del desempeño de sus colegas tiene una opinión específica sobre lo que es y lo que debiera ser un académico de nuestra Facultad, entregando además una mística a la labor “el profesor de la Universidad de Chile debe ser destacado en todo los ámbitos que se le exigen. No sólo docencia, investigación, administración, que también es algo que consume mucho tiempo, si no también publicación, representación a nivel nacional, a nivel internacional” sostiene. “La vida de la universidad va pasando a través de las personas. ¿Cómo se hace universidad?, fundamentalmente se hace a través de las personas” piensa Romeo.
María José Martínez P.
Comunicaciones FACSO
Martes 08 de septiembre de 2009
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