Mapuche

Todos los tratados gramaticales de los antiguos misioneros jesuitas contienen textos en mapuche, mayormente vinculados al quehacer misional, cuyo valor documental ha sido severamente cuestionado por Lenz

 

No existen documentos escritos en el idioma que puedan considerarse como lejítimo araucano. Pues las traducciones del catecismo i los "versos" compuestos por los padres estan de todos modos fuera de cuestion, pero tambien las pláticas bastante estensas de Febrés i Havestadt casi todas versan sobre asuntos ajenos al idioma i pensamiento del indio; i ademas, no sabemos absolutamente de qué manera los misioneros han obtenido estas composiciones araucanas. Lo mas probable es, desgraciadamente, que ellos mismos las hayan compuesto, en el mejor caso con la ayuda de un indíjena. Pero entre una relación intelijible a un indio i la espresion idiomática araucana hai una gran distancia ( Lenz 1896: VII).

Más adelante insiste en este punto

 

Es seguro que los Febrés, Havestadt i muchos otros padres de aquellos tiempos supieron espresarse intelijiblemente [en mapuche]; pero esto no prueba que sus traducciones i pláticas sean escritas en araucano lejítimo, idiomático, correcto, en fin como las escribiría un indíjena que supiera manejar la pluma. Aun mas: tratándose en esos documentos casi esclusivamente de ideas que estan fuera del alcance intelectual de un indio, es imposible que no se haya hecho fuerza a la lengua ( 1896:XIX).

Como quedó dicho, Fray Félix escribió en mapuche gran cantidad de obras de contenido cristiano, lo que no debe extrañar a nadie ya que precisamente eso era lo que él quería: poner a disposición de sus co-hermanos material bibliográfico para la evangelización en mapuche. De todas maneras, como él estaba convencido de que para efectos pedagógicos era necesario

 

. . .poner en manos de los P.P. Misioneros unos Textos escritos en legítimo araucano, en los cuales pudieran encontrar, para el más fácil y correcto aprendizaje de dicho idioma, la aplicación práctica de las reglas de la gramática ( 1910:111)

reunió y publicó en Lecturas Araucanas ( 1910) con la colaboración de Fray Sigifredo de Fraunhaeusl, una extensa colección de textos mapuches auténticos, presentados a dos columnas, una en la que viene el original mapuche, transcrito en el mismo sistema fonémico utilizado en la Gramática Araucana, con algunos refinamientos de detalle, y otra que contiene una traducción semi-libre al castellano, de lectura cómoda y que refleja mucho de la estructura interna del texto mapuche. Hay muchas notas con explicaciones gramaticales y etnográficas. Con excepción de la Vll. Parte. Cánticos religiosos (pp. 213-221) en la que viene la letra en araucano, preparada por Fray Félix, de conocidos himnos religiosos católicos, y de una traducción al mapuche del cuento del Ratón Pérez (pp.207-210), el resto del material es auténtico: relatos tradicionales, relatos anecdóticos, descripciones, diversos tipos de canciones vernáculas, discursos de rogativa, parlamentos estereotipados, y cartas escritas por indígenas alfabetizados en su lengua o dictadas a los misioneros. Hay un interesante Apéndice en el que Fray Félix reunió observaciones etnográficas sobre ceremonias rituales, tales como la rogativa (ngillatun) o el cambio de rehue (ngeykurewen), y una investigación histórica sobre la concepción religiosa tradicional entre los mapuches ( 1910:225-271).

La mayor parte de los textos procede de la localidad costera de Huapi (Provincia de Cautín, IX Región) y de Panguipulli, en la cordillera de la Provincia de Valdivia (X Región). Fray Félix hizo la recolección en Huapi, entre 1896 y 1903, cuando preparaba la Gramática Araucana. Los textos de Panguipulli fueron recogidos en 1909 por Fray Félix y Fray Sigifredo. La revisión final de la colección fue hecha por los dos misioneros en 1910. En la publicación los textos de Huapi y de Panguipulli vienen en partes separadas.

Lecturas Araucanas tuvo una segunda edición, aparecida en 1934, con el mismo plan organizacional de la versión de 1910, pero con un número mayor de textos, y complementada con valiosas fotografías.

Lecturas Araucanas es hasta hoy la más variada, completa e instructiva colección de textos mapuches que se ha publicado. Como documento del mapuche moderno es comparable a los Estudios Araucanos de Rodolfo Lenz ( 1895-1897) y mucho más cómoda y eficiente que éstos para efectos de consulta y referencia.

La serie culminó en 1916 con la aparición de los dos volúmenes del Diccionario Araucano-Español; Español-Araucano, que es una obra impresionante, tanto por la cantidad de entradas que contiene, como por la calidad de su técnica lexicográfica. Así, para el Volumen 1. Araucano-Español, sobre un cálculo muy moderado de 17 entradas por página, las 304 páginas de texto contienen una cantidad superior a las 5.000 entradas; un cálculo similar para el Volumen 11. Español-Araucano, de 402 páginas de texto, da una cantidad superior a las 7.000 entradas.

La obra fue concebida y preparada con propósitos prácticos para que

 

. . .sirva a los Misioneros para poder hablar a los indígenas en un lenguaje correcto, bien inteligible para ellos ( 1916,I:IV)

para lo cual era imprescindible que el material mapuche presentado estuviese confirmado en el uso real modemo; como lo dice Fray Félix

 

...podemos garantizar que las palabras que figuran en nuestra obra las hemos oído emplear por los indígenas ( 1916,1:VI)

por lo menos en alguna de las dos áreas mejor conocidas por él: Huapi (Cautín, IX Región) y Panguipulli (Valdivia, X Región). Los regionalismos de Huapi vienen marcados con una cruz (+), y los de Panguipulli, con un asterisco (*), en tanto que los términos documentados en ambas localidades aparecen sin marca.

Aparte de la indicación geográfica, para cada ítem léxico se trae información gramatical y semántica, muchas veces complementada con ejemplos ilustrativos de su uso o con referencias a la Gramática Araucana o a las Lecturas Araucanas.

El material está organizado en palabras y familias de palabras: una palabra y sus derivados y compuestos o una raíz del tipo ligado con sus sufijos derivacionales. Las formas verbales -raíces o raíces más sufijos derivaciones- vienen presentadas con el sufijo flexional -n, tradicionalmente habilitado por los gramáticos, desde Luis de Valdivia, como forma denominativa, equivalente al infinitivo castellano. Las entradas incluyen no sólo palabras de contenido (sustantivos, adjetivos, pronombres, verbos, adverbios) sino también palabras relacionales (preposiciones, postposiciones, conjunciones), sufijos y prefijos. La obra está ordenada alfabéticamente, tanto en las entradas principales (palabras, raíces ligadas) como en las sub-entradas (compuestos y derivados). Los ítems de entradas y sub-entradas vienen con su categoría gramatical expresada en términos de las "partes de la oración" de la gramática escolar tradicional.

En algunos casos el equivalente hispánico sirve de glosa. En otros casos se recurre a una descripción etnográfica, lo que ocurre sistemáticamente en la definición de componentes específicos de la cultura material y espiritual mapuche o del mundo natural de la Araucanía central. En las voces de flora y fauna se recurre al nombre vulgar en castellano o a una definición "folk", complementada muchas veces por el nombre científico de la especie en cuestión.

Por la cantidad de material, la calidad de la información gramatical y semántica y su fidelidad a la realidad empírica del mapuche moderno, el Diccionario Araucano es una obra de primera magnitud, que ha mantenido plenamente su vigencia desde su publicación en 1916, y que hasta ahora no ha sido superada, ni se ha hecho intento conocido por hacerlo.

El único trabajo moderno orientado hacia el léxico y respaldado por un estudio profesional de la lengua es Harmelink 1990, que contiene vocabulario básico y conjuntos de enunciados, ordenados en esferas conceptuales y campos de actividad.

Según información del P. Sebastián Englert ( 1936:74) Fray Félix recogió un gran número de palabras del dialecto huilliche -el más meridional y divergente de los dialectos mapuches- del área de Osorno (X Región), pero su manuscrito se perdió en el incendio del Convento de San Francisco (Valdivia, 28 de diciembre de 1928).

Una presentación más completa de la obra de Félix de Augusta viene en mi artículo de 1985. Contiene: biografía (pp. 197-200), situación histórica de la Araucanía a la llegada de los capuchinos bávaros (pp. 200-202); situación sociolingüística, consecuencias para la misionalización, el trabajo de Fray Félix (pp. 203-210); el trabajo de Rodolfo Lenz y sus relaciones con Fray Félix (pp.210-216); la fonología mapuche (pp.216-225); la Gramática Araucana (pp.225-241); las LecturasAraucanas (pp.241-250); el DiccionarioAraucano (pp.250-263); las obras devocionales (pp.263-264); ¿Cómo se llaman los araucanos? (pp. 264-267); evaluación general (p. 267) y bibliografía (pp. 269-272).

Andrés Gallardo ( 1986) ha evaluado lalabor lexicográfica de Fray Félix desde el punto de vista de la tarea que significaba en la época la preparación de un diccionario de una lengua vernácula no estandarizada, de tradición oral, teniendo como único antecedente la práctica lexicográfica en lenguas altamente estandarizadas. El diccionario de una lengua europea de alta estandarización suple determinadas funciones en una sociedad intelectualizada que cultiva tradicionalmente el uso escrito de su lengua para las más variadas y complejas situaciones comunicativas. En este contexto social los lexicógrafos preparan sus diccionarios en términos del cumplimiento de las funciones específicas que éstos deben cumplir. La preparación de un diccionario dirigido a la función completamente diferente de facilitar a un hispanohablante educado el acceso al vocabulario de una lengua vernácula indoamericana tipológicamente muy divergente del castellano y vinculada a una cultura muy diferente a la civilización europeo-occidental, planteaba problemas lingüísticos y culturales completamente nuevos, para los cuales en la época no había rutinas establecidas en la tradición lexicográfica, y que por lo tanto, Fray Félix debió solucionar

 

. . .sobre la marcha, guiado de su enorme criterio, de su sólido saber y de su admirable inteligencia ( Gallardo 1986: 179)

alcanzando resultados con los que se adelantó a su época, como lo destaca Gallardo al observar las "coincidencias... notables" ( 1986:188) que hay entre el DiccionarioAraucano de Fray Félix y un trabajo profesional moderno, como el Dictionary of Papago Usage de Madeleine Mathiot ( 1973).

El artículo de Eduardo Miranda ( 1988) no contiene nada novedoso, salvo la aguda observación de que

 

. . .la ordenación alfabética del material léxico [fue] realizada manualmente y, por ende, sin el apoyo de la moderna tecnología computacional ( 1988: 105).

Fray Emesto Wilhelm de Moesbach, co-hermano y discípulo de Fray Félix, llegó a adquirir un excelente dominio práctico e intelectualizado del mapuche, y a desarrollar especial habilidad en la transcripción y traducción analítica controlada de textos, lo que le permitió escribir al dictado, entre 1924 y 1927, en la Misión de Budi (Puerto Domínguez, Provincia de Cautín, IX Región), los recuerdos y memorias de Pascual Coña, un anciano mapuche de

 

...una memoria asombrosa, un profundo y raro conocimiento de su idioma materno, una pronunciación pausada y clara en el hablar, un sobresaliente don descriptivo, una aptitud excelente para ordenar los pensamientos y dictar sus relatos en forma coherente y estilo limpio ( Englert 1936: 108)

a quien además, le tocó en suerte ser testigo de los acontecirnientos más cruciales de la historia mapuche moderna: el fin de la autonomía territorial, los últimos grandes levantamientos contra la República, ia Campaña de la Pacificación, la radicación en reducciones, los procesos de reformulación de la cultura tradicional.

Fray Ernesto escribió el texto mapuche al dictado, utilizando el sistema de transcripción de Fray Félix. Con ayuda del mismo Pascual Coña lo ordenó temática y cronológicamente y lo vertió al castellano en una traducción semi-libre, contando permanentemente con la asesoría de Fray Félix. Rodolfo Lenz conoció el trabajo en borrador y comprendiendo todo su valor como documento lingüístico y etnográfico, gestionó su publicación, preparó el manuscrito para la imprenta y escribió el Prólogo. El libro apareció con el título de Vida y costumbres de los indigenas araucanos en la segunda mitad del siglo XIX, en la Revista Chilena de Historia y Geografia, entre el No. 66 ( 1929) y el No. 87 (1936), pero habitualmente es referido en los círculos académicos como las Memorias de Pascual Coña. La publicación viene con la versión original mapuche y la versión castellana dispuestas en dos columnas y notas explicativas al pie de página. No hay nada exagerado en la opinión de Lenz, para quien

 

...la obra presentada por el P. Ernesto es de un valor enorme, incalculable para la lingüística araucana, la etnología chilena y la psicología étnica general (Prólogo a Moesbach 1930 p.4).

Este es un trabajo mayor: en 463 páginas organizadas en 22 capítulos, los recuerdos autobiográficos de Pascual Coña -incluyendo un viaje a Buenos Aires y otro a Santiago- están entreverados con descripciones del mundo natural, la vida social y doméstica, actividades laborales, prácticas matrimoniales, el levantamiento de 1881, vida ritual y religiosa, costumbres funerarias, cuentos tradicionales, etc. El grueso del material corresponde, por supuesto, al idiolecto de Pascual Coña, con excepción de los capítulos XVII y XVIII y de dos cuentos tradicionales que vienen en el capítulo XXI, dictados por otros indígenas del área. En estas condiciones, los textos son homogéneos en el sentido de que corresponden a un solo dialecto -el llamado moluche de la Araucanía central en la división de Rodolfo Lenz. En cuanto textos narrativos y descriptivos de largo aliento, reflejan el uso más elaborado de la lengua normal ("normal" en oposición a la lengua especializada de la liturgia, del ritual, del canto, de la retórica social, etc.), lo que los hace particularmente aptos para su utilización como datos de base o de control para trabajos descriptivos en lingüística moderna. La transcripción, a pesar de algunas deficiencias menores, es realista y confiable, muy fácil de seguir. La traducción está más orientada a facilitar la comprensión de la estructura interna del texto mapuche que a la elegancia idiomática en castellano.

En 1960, en la Misión de Panguipulli (Provincia de Valdivia, X Región), Fray Ernesto terminó de escribir su ldioma Mapuche, obra licenciada para publicación en 1962 ( Moesbach 1963). Fue preparada como una descripción documental de la estructura gramatical de la lengua

 

La gramática del idioma mapuche que presentamos, es de carácter descriptivo, no de conversación. Su fin primordial es comprender la lengua araucana, no el aprenderla. La contempla en el apogeo de su desarrollo alcanzado, a fin de retener de ella una copia verdadera, digna de ser transmitida a la posteridad ( Moesbach 1963: 16) .

Para hacer obvio que su libro no tenía orientación pedagógica, sino descriptiva, Fray Ernesto la organizó en capítulos, no en lecciones, como la Gramática Araucana de Fray Félix, en los cuales omitió todo tipo de material de ejercitación, de modo que éstos sólo contienen presentación y ejemplos. En lo que respecta al contenido la obra está explícitamente basada en la Gramática Araucana. La Primera Parte (Capítulos l-IV) está dedicada a la fonología; la Segunda Parte (Capítulos V-LI) presenta la morfología, siguiendo la división en "partes de la oración" típica de la gramática escolar tradicional. Los más de los capítulos de esta Segunda Parte están dedicados a la morfología verbal. La Tercera Parte (Capítulos LII-LIV) presenta materal misceláneo: versión al mapuche de las oraciones subordinadas castellanas, modificadores de sustantivos, adjetivos y verbos, verbalización, verbos compuestos, y vocabulario de relaciones sociales (parentesco, afinidad y amistad). Una breve antología de textos mapuches, sin traducción castellana aparece en la Cuarta Parte; están tomados de Luis de Valdivia, Bemardo Havestadt, Félix de Augusta y Pascual Coña. La Quinta Parte contiene un breve glosario mapuche-castellano.

Fray Emesto no estaba preparado para la tarea que se propuso. De hecho, toda su formación lingüística se reducía a lo que había podido aprender cn un texto elemental de gramática castellana para uso escolar, la Gramática Castellana de F.T.D. ( 1949), un libro que en la década de los sesenta ya había dejado de usarse en el sistema educacional chileno. Sin la genialidad de su maestro, el P. Ernesto no pudo superar las serias limitaciones de su preparación en gramática, de modo que ni en la organización del material, ni en las explicaciones gramaticales, ni en la selección de los ejemplos, Idioma Mapuche es superior a la Gramática Araucana de Fray Félix, frente a la cual no ofrece aporte original de fondo o forma al conocimiento de la lengua mapuche contemporánea. Su consulta puede considerarse superflua incluso para el lingüista interesado en tener a la vista, como antecedente para su trabajo, el tratamiento tradicional de problemas específicos de gramática mapuche.


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