3. RODOLFO LENZ Y EL DESARROLLO DE LOS ESTUDIOS CIENTÍFICOS DEL MAPUCHE
Desde su llegada a Chile, en 1890, Rodolfo Lenz se interesó en las peculiaridades fonéticas del castellano chileno, particularmente en la pronunciación rural y urbana vulgar, a las que él consideraba el más genuino exponente de los procesos "naturales" de evolución, desarrollo y funcionamiento de la lengua, en oposición a la lengua literaria, afectada por muchos y poderosos factores distorsionadores. En consonancia con la tendencia vigente a fines del siglo pasado, Lenz prácticamente dio por garantizado que todo rasgo del castellano chileno -especialmente en el fonetismo- que fuese divergente del castellano peninsular, tenía que haberse originado bajo influencia del sustrato araucano. Con esta asunción inicial -a medio camino entre hipótesis científica y prejuicio interpretativo- inició el mismo año de su llegada, el estudio de la lengua mapuche en las gramáticas de los antiguos misioneros (Luis de Valdivia, Andrés Febrés y Bernardo Havestadt). Muy pronto Lenz llegó al convencimiento de que la información contenida en estas obras estaba tan sesgada por la metodología latino-escolástica y por los intereses de la misionalización cristiana, que su valor documental para el estudio del mapuche era más que dudoso y que en consecuencia, era mejor
. . .prescindir por un momento de todo lo que nos enseñan las obras de los misioneros i recojer materiales orijinales (Lenz VIII)
para lo cual debió diseñar todo un procedimiento, original en la época, de recolección de datos elicitados de hablantes nativos de la lengua. El programa fue puesto en práctica entre 1891 y 1897, en cuatro viajes de Lenz a la Araucanía -áreas de Collipulli y Victoria (Provincia de Malleco, IX Región) y de Cholchol y Boroa (Provincia de Cautín, IX Región)- de entre una y tres semanas de duración cada uno. Parte del material se obtuvo en Santiago, aprovechando la permanencia en la capital durante unas ocho semanas, de Domingo Quintuprai, un mapuche del área de Osorno (X Región). En la recolección de datos Lenz contó con la colaboración de residentes locales: el Sr. Víctor Manuel Chiappa, de Victoria, y el Rvdo. Carlos Saleir, de Cholchol.
Desde el principio Lenz se inclinó definitivamente por la recolección de textos mayores: relatos anecdóticos e históricos, autobiografías, piezas de la narrativa oral tradicional, textos descriptivos de usos, costumbres y actividades vernáculas. En menor medida recogió también textos cantados y la traducción mapuche de oraciones cortas en castellano. No hizo recolección sistemática de listas léxicas o series paradigmáticas.
Lenz pedía al informante un texto producido a velocidad de dictado lento y lo anotaba en transcripción estrictamente fonética. Chequeaba su transcripción con el mismo informante y luego, presumiblemente utilizando el procedimiento de parciales recurrentes, preparaba una traducción castellana controlada, destinada a reflejar la estructura de los enunciados mapuches
La traducción que doi es tan literal como lo creia compatible con la intelejibilidad del testo castellano, el cual por eso refleja bastante bien el estilo del araucano. El órden de las palabras esta minuciosamente conservado. . . es inevitable que sufran a menudo no solo el estilo sino tambien la correccion gramatical del castellano; pero no he escusado tales faltas para dar una idea aproximativa de la manera de pensar en araucano (Lenz Estudio 1:361).
La traducción está complementada con muchas notas que llevan información fonética, morfosintáctica, léxica y etnográfica, discusión de la traducción e interpretación de pasajes oscuros de los textos.
Los textos fueron apareciendo publicados entre 1895 y 1897 en los Anales de la Universidad de Chile, volúmenes XC a XCVIII, bajo el título genérico de Estudios Araucanos, numerados correlativamente de I a XII (1895-1897). Se reimprimieron como libro, precedidos por la Introducción a los Estudios Araucanos (Lenz).
Cada Estudio está precedido de indicaciones generales relativas al informante (nombre, procedencia, apreciación de la calidad de su castellano, etc.), a la entrevista (fecha y lugar) y al tipo de texto (traducción de oraciones cortas, narración, descripción, cuento, etc.). Para la linguística los pasajes más importantes del material introductorio a cada Estudio son aquellos dedicados al fonetismo de los textos. Desde sus primeros contactos directos con la lengua, Lenz advinió diferencias fonéticas consistentes entre sus textos nortinos (de Collipulli, Provincia de Malleco, lX Región) y sus textos sureños (de la Provincia de Osorno, X Región). A la vista de estas diferencias, él decidió que se trataba de dos dialectos diferentes. Siguiendo la distinción habitual enue los antropólogos e historiadores de la época, llamó picunche a las formas nortinas y huilliche a las formas sureñas. Es de destacar que las palabras picunche y huilliche no correspondían, ni corresponden hoy, a subgrupos internamente distinguidos por los mapuches mismos sobre la base de diferencias culturales y/o lingüísticas. Son distinciones externas, hechas por los académicos, basadas en sus observaciones y exigidas por las necesidades descriptivas de sus propias disciplinas. Son los académicos, no los mapuches, los que han atribuido importancia clasificatoria a las diferencias lingüísticas y culturales asociadas a la radicación en diversasáreas geográficas. La palabra picunche deriva del mapuche pikumche 'persona del norte' (de pikum 'norte' y che 'persona') y huilliche derivadel mapuche williche 'persona del sur' (de willi 'sur' y che 'persona'); como deícticos tienen referentes amplios, determinados por la posición relativa del emisor.
A partir de su Estudio V, Lenz añadió otros dos dialectos muy poco diferenciados entre sí: el pehuenche chileno(o simplemente pehuenche), del área cordillerana de la Provincia de Malleco (IX Región), y el moluche, de la Araucanía cenual (actual Provincia de Cautín, IX Región) . Literalmente pewenche significa algo así como ' gente de los piñones ' (de pewen 'pino piñonero, pino araucaria') y es lo más parecido dentro de la sociedad mapuche actual a una denominación de sub-grupo internamente percibido. Desde el punto de vista de los pewenche, la población del llano central es moluche o ngoluche (de molu o ngolu ' occidente' ).
Desde el punto de vista de la comprensibilidad interna, el huilliche era -en la percepción de Lenz- el dialecto más divergente, y los más unidos eran el pehuenche y el moluche; ambos -pehuenche, moluche- no difieren notoriamente del picunche
. . .en ningun caso es probable que el pehuenche sea esencialmente distinto al moluche, asi como tampoco el picunche se aparta mucho de los otros dos dialectos [el pehuenche y el moluche] ( Estudio X:740).
Todas las observaciones de Lenz apuntan a una unidad picunche-pehuenche-moluche, frente a la cual el huilliche aparece algo más separado. Como apreciación global, a Lenz le pareció que
. . . Ias diferencias dialécticas dentro del gran territorio ocupado por la raza araucana son insignificantes (XXII)
La información fonética viene distribuida así: (1) 1895-1897 Estudio I:361-363 fonetismo huilliche; (2) 1895-1897 Estudio III: 196- 198 fonetismo picunche; (3) 1895- 1897 Estudio V:508-513 reconocimiento de la existencia de [t, n, l] dentales distintas de [t, n, l] alveolares; reconocimiento de la pronunciación retrofleja ("ápico-supraalveolar o quizas prepalatal" en la terminología fonética de Lenz) de n, l en algunos contextos; reconocimiento de la intercambiabilidad de algunos sonidos en algunas palabras (la "fluctuación de fonemas" de los enfoques modernos), muchas veces asociada con cambios en los matices afectivos de las palabras; registro de la tendencia a la diptongación de las vocales en algunos contextos y a la reducción de algunos grupos vocálicos; (4) 1895-1897 Estudio V:515-516 fonetismo del pehuenche-moluche.
E1 material preliminar a los otros Estudios y los dos Apéndices complementarios a los Estudios VI, VII, VIII, son más pertinentes a los estudios literarios que a la lingüística.
A propósito del fonetismo picunche, Lenz llegó a la extraña observación de que
El dialecto de los picunches es el que ha conservado con mayor fidelidad el estado fonético primitivo del idioma. Su pronunciacion casi en todo corresponde a la transcripcion de Havestadt yFebrés ( Estudio III:196 mi subrayado)
basándose en que (a) las fricativas labiodental y dental se pronuncian en picunche mayormentc sonoras [v, d] en oposición a la pronunciación sorda [f,] "tan característica de los huilliches"; (b) en que hay siempre r fricativa "ápico-supralveolar o prepalatal" (mejor, retrofleja), y sólo ocasionalmente una "especie de r suave castellana" (¿vibrante simple?), la que eventualmente "se pierde casi por completo o se cambia por una n mal articulada".
En otro escrito Lenz insistió sobre este punto, llegando a hablar de una "gran lei fonética que distingue los dialectos del araucano [tendente al suprimir la voz en todos los sonidos fricativos" (entre los cuales incluía l y ll), y que ha operado más en los dialectos centrales que en el dialecto nortino (XXIII).