por Bryan L. Harmelink. Incluye también en su presentación a los sufijos -a ' future', -pe 'recent past' y -wiye (una variante de -uye) 'already, relative in time to another action' (1988: 126- 127).
Siguiendo a Croese, Harmelink interpreta el sufijo -fu como modal, con el sentido de contraexpectación, pero con efectos sobre la percepción del tiempo. Trata, además, los efectos sobre la percepción del tiempo de dos morfemas aspectuales: -küle (~-le) y -ke. Con respecto a estos últimos, es bueno hacer notar que no forman una clase, sino pertenecen a dos niveles distintos -küle~-le es un sufijo temático durativo, y -ke es un sufijo flexional de valor durativo. A mí me parece más fácil explicar el ejemplo 31 de Harmelink, contrastado con los ejemplos 29 y 30, partiendo de -fu como marcador de pretérito no vigente que lo inverso: explicar la no vigencia partiendo de la noción de contraexpectación (de paso, en sus glosas Harmelink olvidó traducir rume 'mucho')
| 29. Rume mawüni faw |
It rained here |
| 30. Rume mawün-ke-y faw |
It always rains here |
| 31. Rume mawün-ke-fu-y-faw |
It used to always rain here (but not anymore) |
En mi percepción (29) implica que el suelo está todavía mojado por efecto de la lluvia; (30) es atemporal; y (31) destaca la no vigencia actual del evento.
A mí me parece que en el tratamiento del tiempo verbal mapuche es conveniente distinguir siempre entre significado en el paradigma, o significado básico, y significado derivado de la co-locación en el sintagma, o significado translaticio. En otras palabras, la colocación en el micro-contexto (la forma verbal entera) o en el macro-contexto (la oración entera) suele modificar la expresión básica del tiempo. Así, por ejemplo, en castellano será es claramente futuro en el paradigma -contrastado con es/fue/ha sido/era -aun cuando en contextos mayores pueda adquirir el significado modal de duda o inseguridad (como en ¿será sordo este hombre?). No es práctico usar como denominación de una forma en el paradigma algún significado translaticio me parece que en castellano nadie se atrevería a llamar "ficticio" a formas como era porque existen usos como tú eras el bandido y yo el detective (Cartagena :11) Todo esto apunta a que en realidad, términos como "pretérito remoto o no vigente", "futuro condicionado", etc, son meras formas denominativas nemotécnicas, pero no exhaustivamente descriptivas; es ingenuo pensar que ellas puedan encerrar por sí solas toda la amplia y elusiva gama de significados de los tiempos verbales y su compleja intrincación con las categorías asociadas de modo y aspecto en el interior de la forma verbal y sus ramificaciones desde y hacia los componentes no verbales de la oración.
En Bryan L. Harmelink presentó un estudio titulado "La negación en el mapudungun" en el que trata:
la negación de cláusula ("negación estándar") obtenida por medios morfológicos: partículas de sentido negativo sufijadas al verbo: -la, -kil y -no, presentadas por Harmelink como "los tres morfemas principales de negación" (:149) pero que quedan mejor tratados como tres alomorfos gramaticalmente condicionados del mismo morfema. El uso de -la y -no es cristalino; en cambio, -kil es crítico, ya que puede "abrirse" en -ki...l y recibir en su interior a algún sufijo de persona satélite, por ejemplo, a -fi 'persona satélite III paciente'; en mis presentaciones yo lo he tratado siempre como un discontinuo, pero aparentemente esta solución no es del todo satisfactoria para Harmelink (V. su nota 4, pp. 158-159). Desde el punto de vista sincrónico la situación es clara, de modo que las reservas de Harmelink se relacionan más bien con la diacronía. Los antecedentes diacrónicos para mi solución son los siguientes: (1) hay un sufijo -ki de 'volición negativa', el que siempre ocurre en modo hipotético, opcionalmente reforzado por el sufijo negativo -no, típico de todas las formas hipotéticas
leli-ki-l-m-i ~ li-ki-no-l-m-i
¡no mires!
los sufijos de persona satélite ocurren siempre inmediatamente antes del marcador de modo, el que en el caso en discusión será siempre -l 'hipotético', de donde
leli-ki-fi-l-m-i ~ leli-ki-no-fi-l-m-i
¡no lo(s)/la(s) mires!
(2) se puede hipotetizar que el volitivo (o imperativo) mapuche sólo tuvo formas afirmativas, y que para su negación se recurría al sufijo -ki de 'volición negativa' el que, como quedó dicho, ocurre en modo hipotético, de modo que el contraste afirmativo vs. negativo fue
leli-nge ¡mira!
leli-ki-l-m-i ¡no mires!
y que andando el tiempo se produjo un cruce y las marcas de persona y número del modo hipotético (-m 'II persona'; -i 'singular') fueron sustituidas por las marcas de modo, persona y número del volitivo (-nge 'modo volitivo, II persona singular'), de manera que el resultado fue la forma "híbrida"
los sufijos de persona satélite retienen su posición anterior a la -l residual de la forma primitiva o básica, en modo hipotético, de modo que se tiene
leli-ki-fi-l-nge ¡no lo(s)/la(s) mires!
que es precisamente la forma registrada por Harmelink (p.150).
El artículo también presenta la negación oracional, incluyendo la enfatización de la negación por medio de la partícula libre rume, la aparente doble negación, la negación a la modificación adverbial y la negación a los "complementos verbales". Los últimos dos puntos son importantes para una buena comprensión de la estructura del verbo mapuche. Para Harmelink hay casos en que el sufijo negativo en la forma verbal no niega a ésta, sino a su modificación adverbial precedente, como en
matuke trekalay
rápidamente no camina, o sea, no camina rápidamente (p. 152),
lo que me sugiere que el tema verbal no es la raíz treka 'caminar', sino el conjunto matuke-treka 'caminar apresuradamente', o sea, que se trata de un caso de verbalización de frase. En lo que respecta a la negación a los complementos verbales, se puede obviar la clase I (p. 153) tratando a pepi ' poder', küpa 'poder', kim 'saber', no como verbos regentes de un complemento oracional, sino como un componente modal del tema verbal, con lo cual los tres ejemplos (29, 30, 31) quedarían incluidos dentro de la pauta de negación estándar: los temas completos pepi-küdaw 'poder trabajar', küpa-küdaw 'querer trabajar'; kim-küdaw 'saber trabajar', son los que están negados, no la sola raíz küdaw 'trabajar'.
Harmelink trata también la aparente negación morfológica de adjetivos formados por el sufijo -fal, considerándola como una instancia más de la negación verbal normal. Otros temas tratados son la "concordancia negativa y afirmativa" (p. 155), la respuesta negativa a preguntas sí/no (pp. 156-157) y la negación en la formulación de preguntas que piden confirmación (p. 157).
El sistema verbal del huilliche de la Provincia de Osorno (X Región), o para ser más exactos, lo que queda del sistema verbal del huilliche, ha sido recientemente descrito por Constantino Contreras y Pilar Alvarez-Santullano (, ) utilizando como punto de referencia las descripciones disponibles del mapuche central.
Los autores presentan inicialmente las distinciones de persona focal y número en cada uno de los tres modos de la lengua (real/hipotético/volitivo). En oposición al mapuche central, el huilliche sólo contrasta entre singular y plural, habiéndose perdido el dual. En la I persona el contraste singular/plural se obtiene pluralizando al singular por medio del sufijo -ye en modo real y -(i)e en modo hipotético -en realidad, es el mismo sufijo, con diferencias de superficie en el silabismo del fonema inicial; este sufijo en mapuche central funciona como un indicador de que en la acción o evento hubo además de la persona focal otros implicados, sin que sea importante la calidad de su implicación. El volitivo parece reducido a las formas -chi 'I persona singular' y -nge ' II persona singular'. Se registra la existencia de un sufijo -ya ' volitivo futuro, I o II persona singular o plural' excluyente de toda otra marca de modo, persona o número. Destaca el uso de formas en -alo~-alu como futuro en cláusulas independientes; parece que se trata de la forma verbal no finita en -lu del mapuche central, construida con el sufijo -a de futuridad. Este uso huilliche es posible también en mapuche central, pero restringido al diálogo espontáneo y casual. De los sufijos de negación del mapuche central, sólo están atestiguados -la (en modo real) y -no~-nu (en hipotético). Dos sufijos de tiempo están registrados: -a 'futuro' y -fu 'pretérito remoto o no vigente'. Está documentado el sufijo habituativo -ke. De todo el complejo sistema de sufijos de persona satélite del mapuche central, Contreras y Alvarez-Santullano encuentran en sus datos huilliches sólo -fi 'III persona paciente' y -nge 'III persona indeterminada agente', haciendo notar que son poco usados; en reemplazo de -fi es frecuente el uso de una construcción hispanizante que consta de la preposición a + complemento directo. Todos los rasgos registrados por los autores y su manera de presentarse, sugieren un estado de desintegración estructural de este dialecto, que puede interpretarse como manifestación del avanzado proceso de pérdida de vitalidad -si no directamente de extinción- en que se encuentra hoy, explícitamente señalado por los autores
Con respecto a la vitalidad del tsesungún[nombre local de la lengua, de tse 'gente', cf. mapuche central che,y sungún 'habla, hablar', cf. mapuche central dungun], el dialecto huilliche en esta área, la información directa obtenida permite concluir que son muy escasos los hablantes que presentan una relativa competencia en dicho dialecto. Ellos se ubican en el grupo de las personas mayores de 60 años y son muy pocos los que pueden sostener un diálogo mediano, narrar una pequeña historia y traducir sus enunciados sin mayor dificultad al castellano. Al ser esta última la lengua que se ha impuesto, las generaciones intermedias pueden producir en el dialecto nativo sólo algunas frases aisladas y listas de palabras más comunes. Y entre jóvenes y niños el único medio de comunicación es el castellano (Contreras y Alvarez-Santullano :42).